martes, 31 de marzo de 2009

Bota de oro, jugador de plata

Alguna estrella del cosmos parece perseguir a Asier Salcedo en los últimos años. El mediocampista hechiza todos los equipos a los que llega. Su fichaje es garantizar, al menos, una pelea por el ascenso. Llegó a Pontevedra en el verano de 2003 y los granates regresaron a Segunda división, una categoría que no pisaban desde 1977.

Dos años más tarde recaló en Ponferrada. Pronto se hizo notar. Sus incursiones por la banda izquierda, sus centros medidos, las sutiles ejecuciones de los golpes francos y hasta sus goles fueron suficientes para ganarse la admiración de una afición tan fiel como exigente. Dos tantos consecutivos salieron de sus botas en los instantes críticos de un choque frente al Universidad de Las Palmas y quedaron grabados para siempre en las retinas de los hinchas blanquiazules. Una semana más tarde, otro tanto suyo, esta vez en feudo canario, fue suficiente para desequilibrar la balanza y prolongar el sueño de un ascenso que terminaría consumándose el 25 de junio de 2006 en el José Rico Pérez. La Deportiva escribió la página más gloriosa de sus 84 años de Historia, mientras que para ‘Patatas’, como le apodaron cariñosamente sus compañeros, supuso su segundo salto de categoría en sólo dos años.

A comienzos de este curso, Salcedo decidió probar fortuna en el fútbol vasco (se formó en la cantera del Deportivo Alavés) y fichó por el Real Unión. Los irundarras ya tienen asegurados los 'playoffs', aunque antes de los mismos quieren terminar la temporada en lo más alto del Grupo I de Segunda división B. Y todo después de una campaña excepcional, en la que el cuadro de Iñaki Alonso apeó al Real Madrid de la Copa del Rey, en una eliminatoria en la que Asier Salcedo anotó incluso un gol en el Santiago Bernabéu.

martes, 24 de marzo de 2009

Razones para seguir siendo optimistas

No hay motivos para alarmarse. Todavía no. Hace un mes, el club dejó de contar con los servicios de Ángel Viadero por el escaso rendimiento deportivo de los blanquiazules. Cierto. Unos días antes, el club cambió su rango administrativo y pasó a convertirse en una Sociedad Anónima, algo necesario pero que no fue del agrado de muchos aficionados. Cierto, como también lo son las ocho jornadas que restan para el final del campeonato y las muchas posibilidades que tienen los deportivistas de seguir ostentando un puesto de privilegio.

A estas alturas de la temporada pasada, los pupilos de David Amaral sumaban 56 puntos y 47 goles a favor, unas cifras que distan muy poco de las conseguidas hasta la fecha (51-43). Parece que los bercianos se jugarán la tercera y la cuarta plaza con Racing de Ferrol, Zamora, Pontevedra, Lemona y Baracaldo, equipos que tienen que disputar cinco encuentros entre sí (los granates se medirán a todos los equipos anteriormente citados y los zamoranos viajarán al siempre complicado estadio de Arlonagusia). Otro aspecto a tener en cuenta es el 'goalaverage' particular con los perseguidores. La Deportiva superaría a baracaldeses y pontevedreses en un hipotético empate a puntos, algo que podría repetirse frente a los tres clubes restantes cuando se disputen los choques de la segunda vuelta.

Cuatro triunfos podrían ser suficientes para garantizar la presencia en las eliminatorias por el ascenso. Si fuese así, se llegaría a la última jornada con 63 puntos, los mismos con los que la Ponferradina terminó el ejercicio 2005-2006, el que otorgó el pasaporte a Segunda división. Y si tenemos en cuenta que en El Toralín se han sumado el 68.8% de los puntos (31 de 45), y lejos de él un 44.4% (20 de 45), los de Tartilán-Nistal finalizarían el curso con 64.5 puntos. No hay motivos para alarmarse. Al menos, de momento.